domingo, 16 de septiembre de 2012

Gestas que se lleva el viento



Sé que no va a gustar lo que aquí voy a decir, las comparaciones son odiosas, pero mi misión es analizar y tratar de ser objetivo, dentro de que cada uno tiene unas preferencias, se intenta que no afloren. Me gustaría decir otra cosa, pero estos días leo que lo hecho por Contador en Fuente Dé supera a lo de Andy en el Tour 2011 camino del Galibier, más concretamente, dentro de un contexto sobre si lo de Contador era épico o no, leo: “No está tan lejos lo que hizo “little brother” camino del Galibier..." Cita de un forero al que tengo una gran estima, en todo caso… 

Bien, no es Andy santo de la devoción de muchos, al menos aquí en España, pero también fuera, se lo gana a pulso. A veces es posiblemente una cuestión de mala suerte que muchos no se creen, pero otras realmente su actitud deja que desear para un ciclista de su calidad.
Pero lo que no se puede decir es que lo que hizo ese día no sea mayor que lo de Contador en Fuente Dé,  me parece bastante obvio, pero como siempre argumentaré por qué lo creo así.

Primero por el escenario: El Tour. Es el gran objetivo de todo gran vueltómano y el de mayor repercusión mediática. Basta decir que el Izoard, penúltimo puerto, estaba lleno de gente.

Segundo, otro escenario; la etapa reina.


Tercero, los rivales. Este va asociado al primer motivo, el Tour es la carrera con los mejores contendientes en su mejor estado. Digamos que Andy tenía en frente a un Evans en estado de gracia, muy lejos del que vimos en este Tour 2012, y al propio Contador, entre otros. Purito no es Evans para estas guerras de fondo, por mucho que seas un gran escalador y haya demostrado un buen fondo en  etapas maratonianas del Giro, pero en ninguna se atacó de lejos.

Cuarto, Andy tuvo ayuda de tres hombres por delante, principalmente  de uno, Monfort, por los cuatro de Contador, que fueron sobre todo Paulinho y Tiralongo

Quinto, el kilometraje, 63 Km de Andy por los 52 Km de Contador, eso no es tanta diferencia, pero si uno ve lo que quedaba por delante, la diferencia es ostensible y que se traduce en un tiempo de 1 h y 14 minutos para Contador, mientras que la hazaña de Andy requería un tiempo de 2 h (menos unos segundos). La media de Contador fue de 42,2 Km/h, una media poco propia de aventuras agonísticas, mientras que la de Andy fue de 31,5 Km/h.

Todo lo que voy diciendo se puede comprobar volviendo a ver las imágenes :
Sexto, por la distancia que logra respecto al segundo, 2:07, a su hermano, que había ido todo el día a rueda gracias a su ataque, por los 0:06 que Contador metió a Valverde.    
Séptimo, porque le hace eso al propio Contador, hasta ese día candidato a todo y que muchos hablaban el día anterior que podría ser su día para distanciar a sus rivales, habida cuenta de que los dos días anteriores se había mostrado el más fuerte. 

Es muy posible que no estuviese al 100 % por haber corrido el Giro para ganar, pero en todo caso si no está cerca de su tope no puede hacer lo que hizo los días anteriores y los posteriores, ya que a parte de ser protagonista el día siguiente en la corta etapa camino de Alp D’Huez, en la crono final, dónde fue tercero, sólo superado por un portentoso Tony Martin y un Evans que hizo la crono de su vida, cediendo en torno al minuto con estos corredores. 

¿Era ese Contador menos fuerte que el de esta Vuelta dónde en la crono le gana Kesiakoff y no saca mucha distancia a sus rivales?  Yo no lo creo. 



Octavo, el más importante, el viento. Este viento que parece querer llevarse una gesta para buena parte de la afición mundial, o al menos restarla valor, cuando es ese fuerte viento el que da tanto valor a esta hazaña.     
 
Los días previos a esa etapa todo el mundo especulaba si, debido a como iba la general y que el Galibier por la cara sur no es un puerto para grandes diferencias, alguien podría intentarlo de lejos, en una etapa larga que tenía al coloso Agnello, seguido del histórico y duro Izoard, se podría intentar romper la carrera en este puerto para tratar de dar vuelcos a la carrera y no tenerse que medir a Evans en la crono final.     
 
Se hablaba de que podrían intentarlo, principalmente, Contador y los Schleck, Contador quizá en alianza con Samu, pero todo el mundo hablaba de que la única posibilidad de que alguien lo intentase y tuviese éxito, era que en el valle de Briançon hacía el Galibier, lo conocido como el Col de Lautaret, el viento fuese favorable… si fuese en contra, esa posibilidad se descartaba. 

Y el viento era en contra, y no débil, era frontal y en torno a 20 Km/h. Eese valle era por tanto una tumba, y parecía claro que nadie se iba a mover. 

Todo lo contrario que en el valle de Liébana, donde Contador contó en todo momento con viento favorable, si bien, una vez Purito quedó en desventaja, con viento en contra podría haberle metido más tiempo, pero… no a Valverde. 
Analizando todos estos factores vemos como Andy, que fue en todo momento trabajando, que sólo tuvo la ayuda de Posthuma muy brevemente en el descansillo del Izoard, en la célebre y mítica Casse Deserte,  la de Devennys durante unos km a relevos poco después de pasar Briançon, y la de Monfort en los 10 Km llanos, igualmente a relevos.

Es decir, que en esos 10 Km de subida llana con fuerte viento en contra, una estadística dijo que Andy había relevado el 35 % del tiempo, y en todo lo demás, es decir, en los dos Km de subida nada más salir de Briançon, en el Lautaret propiamente dicho, y en el Galibier, Andy hizo todo en solitario, siempre con viento en contra, un suicidio frente a un pelotón bastante numeroso en el que tiraban gregarios de varios equipos, sobre todo Euskaltel, Europcar, BMC y Saxo, y en que sus líderes iban a resguardo. 

Gente como Navarro, Morabito, Chris Anker Sorensen, y así un largo etc. son los que trabajan detrás, no son unos cualquiera, y a todos ellos Andy, con la ayuda de Monfort en un principio, pero después en solitario, va metiendo tiempo en falsos llanos viento en contra… ¡eso es tremendo! 

Contador da un relevo de unos 100 metros a unos 15 de meta. 

Luego Evans ataca, a unos 11 Km de meta para él, al final del Lautaret, saca unos metros, pero se vuelve a agrupar un pelotón ahora menos numeroso. 


Andy llegó a sacar al grupo un máximo de 4:24, justo antes de atacar Evans, un Evans al que no había dado el viento durante 50 km, mientras que a Andy hasta entonces la mayor parte del tiempo.  
 
Le consigue remontar en esos ya duros 11 Km más de dos minutos, a unos 12 segundos por km, no está mal, pero nada del otro mundo como algunos quieren hacer ver, ya que son Km que se tardan cuatro minutos en hacer. Nada del otro mundo frente a Andy, claro, ya que frente a Contador, Samu y todos lo demás grandes ciclistas que se van quedado de su rueda uno a uno, salvo Frank Schleck, pues era un ritmo bestial. 

Samu acababa de pinchar y reintegrarse justo cuando ataca Evans, y Contador había dado la cara brevemente en la subida… tienen cierta escusa, pero perdieron mucho después…los Basso, Hesjedal, Cunego,.. buenos ciclistas para este tipo de etapas de fondo, estuvieron bien, pero lejos del nivel que ese día mostró Andy y en menor medida Evans o incluso Frank. El rendimiento de Rolland y Voeckler resulta sorprende, nunca visto antes, pero tanto esa etapa como todo ese Tour…en todo caso también ceden algo frente a Evans. 

Es muy esclarecedor sobre ese día leer a Nicolas Roche, uno de los muchos que cedió de la rueda de Andy, como Silín antes, como Iglinsky después: 


No pretendo restar mérito al gran ataque de Contador, valiente, inteligente, épico, sin duda, Contador atacó exactamente dónde ese día debía atacar… lo mismo que Andy atacó dónde debía si quería abrir hueco…en eso nada se puede objetar a ambos, pero es evidente que uno de los dos ataques encumbraba muchos mayores riesgos y que fue más grande se mida como se mida. 

Entenderé que alguien me pueda decir que Contador podía confiar en ir a más y que estando la Bola por delante tenía una buena oportunidad, en su propia casa madrileña, de remontar la poca distancia que le llevaba Purito. Habrá quien diga que Andy no tenía otra salida y que Contador, si, por tanto, arriesgó mas… habrá quien diga que al final Contador ganó esa Vuelta, es decir, fue un ataque finalmente para ganar la general, mientras el de Andy no.    

Sí, eso es cierto, en eso si le gana el de Contador, pero en todo caso ahora no estamos valorando esas cosas.  
 
Pero habrá quien pueda matizar eso también, y decir que Andy, en un día con viento, tenía otras salidas, endurecer la etapa y sacar esos dos minutos en la subida final, que estando fresco parecía que ese día podía lograr, con menos desgaste. Por tanto, sí que fue muy valiente. 

Y habrá quien diga también que de alguna forma Andy ganó “su” Tour, pues siempre actuó, al menos el día siguiente, preocupándose de que su hermano asegurase el pódium y así hacer historia con dos hermanos en el pódium de Paris, y desde ese punto de vista ese día fue perfecto…por lo demás lo confiaba todo a que Evans no tuviese un gran día en la crono, pero estuvo sublime. 

Para mí, desde luego, no hay nada que me haga pensar que lo de Andy fue inferior, todo lo contrario, fue bastante superior y está, para mí, dentro de las grandes gestas del ciclismo, para mi superior a lo que hizo Pantani en Deux Alps, sin entrar a valorar que el ciclismo de aquellos tiempos es menos creíble,… pero eso es otra cosa más discutible y ahora simplemente comparábamos lo de Andy y lo de Contador. 

El viento puede crear una tormenta de arena a los que no quieren ver, y también traer la imagen de una etapa difícil de borrar, para los que nos guste el ciclismo épico, independientemente de su protagonista, o de cómo pudiese pasar este a la Historia. 

Una gesta que no debe llevarse el viento.
 
(como siempre, si alguien quiere rebatirlo, puede hacerlo, siempre que sea con educación)

domingo, 9 de septiembre de 2012

Fuente Dé(:)Ciclismo





Una melodía perfectamente interpretada por un Saxo llenaba de armonía el bello e histórico valle de Liébana. Una melodía orquestada sabiamente por un gran maestro: el chico del extrarradio, origen pata negra de la dehesa extremeña. Esa melodía que tantos largo tiempo habían cruzado los dedos para poder oír, mezclada en su sonido con el agua de la fuente, de la fuente del Deva, Fuente Dé.

Podría titular esta primera entrada tanto sin los dos puntos como si no, pues la meta de hoy, Fuente Dé (Fuentes del río Deva) ha sido un verdadero manantial de ciclismo,  pero a su vez, la etapa 17 de la vuelta 2012, la de Fuente Dé, se resume en una sola palabra: ciclismo, por tanto elijan ustedes. "Fuente de ciclismo" o "Fuente Dé: Ciclismo".

Esta vuelta había escrito ya ríos de tinta sobre si lo visto hasta ahora era propiamente ciclismo, es decir, lo que una gran vuelta debe tener, recorridos completos que favorezcan a todo tipo de ciclistas ,  o simplemente una sucesión de muros y finales en alto que parecían no tener  fin y destinados a que todo se decida en la parte final, un escenario bueno para Contador, pero ideal, sumando bonificaciones, para un hombre: Joaquim “Purito” Rodríguez.

Se podrá dudar de lo visto otros días, pero realmente los días como hoy son los que hacen grande al ciclismo, verdadero ciclismo. Vamos por partes.

Esta era una etapa que ya desde el día que fue presentada me llamó la atención.  Al revés que tantos otros que la criticaban por no aportar nada, por ser un final excesivamente suave, un final más en alto de esta Vuelta, cuando había miles de opciones mejores para hacer por Cantabria, lo cual es mayormente cierto.

¿Qué hacía por tanto interesante esta etapa?

En primer lugar, el escenario final, ese circo glaciar a pie de Picos de Europa, con el teleférico que pone los pelos de punta para los que lo hemos subido, es un marco natural incomparable para el ciclismo… Esas paredes de caliza que recuerdan a las de dolomía de los imponentes Dolomitas italianos, esas montañas icono el ciclismo.

Es el típico final tendido, pero pajarero, una subida larga con grandes descansos, que sólo tenía cierta continuidad en sus tres últimos km. Es más, rara vez se puntúa como puerto una subida por el fondo de un valle que acaba al pie de una montaña. Los puertos normalmente o suben montañas o pasan de un valle a otro.

¿Lo hacía esto menos interesante que los duros finales que hemos visto otros días? No. 
¿Por qué ? 
Porque aporta variabilidad, diferencia, eso que no abundaba en esta Vuelta. Recordaba algo a la subida a Aprica, esa que tantas páginas de gran ciclismo a dado, y sin retrotraernos a la época de Coppi, sino en tiempos modernos. 


Pero, ¿Qué ha hecho  a Aprica especial?  ¿Por qué la gente a veces se quedaba de rueda allí, en lo que es apenas un falso llano, lo cual resulta si cabe más espectacular que quedarse en una gran pendiente, ya que es menos lógico al haber el efecto de ir a rueda que proporciona la velocidad.? Lo que se subía justo antes, que era nada más y nada menos el Mortirolo, y muchas veces con el Stelvio antes, o el Gavia.. casi nada…

Aquí no había ese Mortirolo, ninguna etapa de la Vuelta tenía ese plantamiento o similar… pero si hubiese que decir que etapa se parecía más a eso, sin duda era esta, pues antes, quizá un poco lejos, pero en torno a entre 60 y 45 a meta, se subían dos puertos, la collada Ozalba de y la collada de Hoz, dos de las tres colladas hermanas que son bien conocidas en el ciclismo cántabro, que sirven de entrenamiento para muchos y que tantas veces se han pasado en el circuito montañés… y tambien en la Vuelta (me viene a la mente una que terminaba en Reinosa y ganó Freire). Puertos cinematográficos, pues Mario Camus las utiliza para grabar una carrera en su film: El prado de las estrellas.

Esta vez se subían solo dos, dejando a la collada de Carmona envidiosa de sus dos hermanas casi gemelas,  puertos de segunda, no muy duros, pero no desdeñables, y con esa estrechez que casi no hemos podido ver en esta Vuelta en ningún puerto de paso, todos ya con amplias y perfectamente asfaltadas carreteras como ocurre con San Lorenzo y Cobertoria.

Esta vez la dureza no estaba en meta, por tanto, sino más lejos, quizá demasiado lejos como para ser optimistas y que la etapa pudiese tener una gran trascendencia, pero la opción, por mínima, estaba ahí. 

Pero, ¿no había Mortirolo? Quizá sí, estas dos colladas sumadas dan la nada desdenable cifra de casi 12 Km a más del 7 % de media, un primera de los buenos, como puede ser Navacerrada, por ejemplo,  pero es que la etapa desde su salida en Santander recorría la costa cántabra, se iba al interior, volvía a la costa, en un culebreo incesante pero de difícil deslizar, pues cualquiera que conozca la geografía cántabra sabe que ese ir y venir de la costa tiene un precio, un precio pagado en acumular más y más desnivel… con algunos repechos que bien podrían haber puntuado. Poco, poquito de llano tenía la etapa antes de llegar a las colladas.

Perfil de la etapa
 
Pero para que un recorrido así haga daño ¿Qué debe pasar? Algo muy sencillo, que se vaya a full gas todo el día, que no se pare nunca, que el desnivel acumulado se vaya notando en las piernas como si de un día de montaña se tratase. Pero un recorrido así no beneficia a pesar del desnivel a  los escaladores, hay falsos llanos, bajadas, repechos cortos, eso desgasta también a los grandes escaladores, y beneficia a corredores completos que estén fuerte.

Pero… ¿Qué tiene que pasar para que una etapa así se vaya a mil, no digo ya por gente que busque la escapada, que eso siempre va a pasar, sino por todos, por los favoritos también?, Pues que nadie quiera que se haga la escapada, que todo el mundo quiera estar en ella.. y así fue. Por lo que pudiese pasar todos los equipos de hombres fuertes querían tener gente delante, pero a la vez la mayoría de equipos no hablan conseguido etapa, Purito y Valverde se habían llevado los finales explosivos y Degenkolb los esprints masivos, y poco más había quedado para otros, así que todo el mundo quería ganar en un día que parecía propicio... por tanto, la etapa se planteó como una clásica, como un todos contra todos, y ninguna escapada, y eso que las hubo numerosas y de hasta tres minutos fue permitida, siempre vuelta a empezar, un ritmo de locos que no paraba y que más de uno lo podría pagar.

Y además la etapa venía tras un día de descanso, esos que Perico dice que son traicioneros, y el día siguiente en la salida de Aguilar de Campoo oigo decir a dos miembros de la Vuelta, uno de ellos excliclista, que Purito no había entrenando el día de descanso, que era raro que en un puerto así le dejasen.
Sin entrar en esos temas  o en otros que serian más conspiranoicos, si es cierto que la historia dice que tras un día de descanso puede haber sorpresas, y si es cierto que los hombres que han llegado más frescos a una Vuelta, faltos de rodaje, como en este caso contador, tras un dia de descanso asimilan los esfuerzos anteriores y mejoran su forma, y al revés, el parón hace que los que ya están más rodados tiendan a ir a menos, aunque claro, a todos viene bien un descanso, obviamente.

Caldo de cultivo, el necesario... ¿Qué más condimento necesitaba Contador para poder hacer una hazaña de lejos? Gente delante. Ir solo en el tramo llano de la Hermida y los primeros km al salir de Potes podría ser un suicidio, una cosa es ser valiente, y de eso hay ahora pocos, y otra es ser tonto o un kamicace, como él mismo afirmaba en meta, y Contador, aunque algunos a veces lo afirmen, no es nada tonto, y el que lo dirige, sin duda que de tonto no tiene un pelo, y no solo literalmente, píllenme la ironía, y de kamicace, lo justito y necesario.  Ha sido simplemente ciclismo, y Contador ha hecho lo que un campeón debe hacer y tantas veces, ahora cada vez menos, hemos visto.

Y  bien, sí, Contador niega que fuese algo planificado, surgió así, tenían pensado solo atacar al final, etc,..sí, vale, pero sea como sea Contador metió siempre gente de su equipo en la escalpada de delante, y casualmente, antes de su ataque, había tres de sus hombres por delante, digo cuatro, me olvidaba de Tiralongo, ese fiel amigo y ex-compañero del Astana… será simplemente casualidad…

Yo hubiese dicho lo mismo, pero lo cierto es que hubiese actuado igual.

Para derrotar a Purito había que atacar de lejos, o al menos ponerle en apuros ya de lejos para rematarle, y eso había que intentar, el día era este, uno que se lo esperasen menos , uno que pilles a tus rivales con menos atención.

Contador 1 km después de su ataque, en la Hoz


Contador lo hizo, cogió la Hoz, la agarro bien fuerte y se lio a segar, un corte secó, duro, fuerte, convencido.. un todo o nada. La hierba había quedado seca, debilitada tras esta locura de etapa, y ahora se podía hacer daño.

Dudó, Purito dudó, o eso dijo pero… para que un líder dude ante un ataque lejano de otro deben de pasar las siguientes cosas:

  • Confianza plena en su equipo. No, no se daba, su principal valedor, Dani Moreno, tuvo una cada días antes y desde entonces no va igual, ese fiel escudero esta vez podría ser clave, pero ya no era el mismo…Su equipo podría estar ahí, pero no parecía una garantía
  • La siguiente es la debilidad de quien cree que si responde a ese ataque en primera persona, quizá le coja, pero quizá eso lo pague más tarde, tanto si le coge como si no…
  • Y también se puede dudar si directamente el ataque es tan duro que estas bastante convencido de que no le vas a poder coger solo
  • Pensando en que otro equipo te solucione el papel, que encuentres aliados, etc.. pero si no sales en primera persona por eso, o no confías en ti, o no eres un campeón.

Y yo creo, quizá me equivoque, que Purito dudó porque no estaba seguro de sus fuerzas, otros días le había cogido sin problemas, pero en ataques cerca de meta él sabe bien que aguantará. Una guerra de tan lejos… sabe que es meterse en la boca del lobo, y claro, mejor confiar en que queda mucho y que atras entre tu equipo y quizá otros salves el día y sea tu rival quien pague su osadía.

Esto sí, esto es ciclismo, del bueno, del de varios minutos, aunque lo mejor, no solo de la etapa sino de toda la vuelta, no lo vimos en la tele. De quien es la culpa, no lo sé, no busco culpables, de alguien será, pero sí digo que si en ciclismo lo mejor, que muchas veces son las salidas de las etapas, no se ve, y sin embargo, si se ven a veces soporíferas horas (no para mí que disfruto de todo) en etapas llanas dónde el pelotón persigue a una escapada y dónde los comentaristas ya no saben casi de qué hablarm es que algo va mal, algo falla. 

Entiendo que no es fácil programar cuando puede pasar algo importante, cuando dar más tiempo de retransmisión, cuando habrá minutos de adelanto o de retraso… pero si se siguen unas pautas si se sabe de ciclismo, hay momentos más propicios, y el horario del ciclismo debiera ser flexible y condicionado al espectáculo, y en el peor de los casos, grabado para verlo después en diferido si no se pudo ver en directo…pero que esta podía ser una etapa para las sorpresas, claramente si llovía, pero sino también, creo que era algo bastante obvio… y no había un plan B por si pasaba algo en la Hoz y la carrera iba con adelanto, no, no lo había, una pena. 

Porque es de esos días en que si algo pasa, es algo grande. Pero es que la Hoz merecía ser retransmitida aunque solo sea por sus paisajes, y por su carretera, estrecha y porque aunque fuese una escapada consentida era el momento de mas dureza de la etapa,  y estaba dentro de los últimos 50 km, de hecho buena parte de los aficionados, sobre todo los más entendidos, estaban allí, y gracias a ellos tenemos videos que nos hacen saber mejor qué pasó realmente,,…es imperdonable su no retransmisión.. era un jueves.. para algo esta teletenis, digo, teledeporte, yo creo, para la flexibilidad. Y lo digo como reflexión, no se me trate de soberbio ni de excesivamente crítico, pero es normal el enfado como aficionado.
En realidad, debió verse la etapa integra, pues toda ella fue preciosa, intensa, llena de alternativas y de bellos paisajes, pelea y desgaste. Una clásica. Más que una clásica, pues incluso los mismos monumentos tienen  a veces muchos Km con una escapada medianamente consentida. Pero no pido tanto, pido cosas, a mi juicio, sensatas.

Y sobre lo demás todos lo vimos. Los enormes colosos calizos del desfiladero de la Hermida, cortados como por una hoz, en este caso la hoz es el agua del Deva,  como cortado venia ya Purito fueron escenario de persecuciones de grupitos, esas que siempre nos gustan a  los aficionados y que dan vuelcos a las generales, esas que nunca sabes bien como pueden acabar y que mantienen la tensión durante varios minutos, a veces hasta horas.

Contador tenia a  Hernández, Paulinho y Pirés, este ya desde una temprana escapada, por delante, dentro de un grupito más o menos numeroso… no era ningún suicidio atacar, desde luego, y más sabiendo que Tiralongo, quizá siguiendo órdenes de Contador, estaba también por delante.  Pero es que encima había viento a favor en el valle hasta meta.

Paolo Tiralongo en la salida del día siguiente

Contador los coge, va a rueda normalmente, así hasta que pasado Potes queda solo con Tiraolongo, su gran amigo, ese que no se si aun le debe favores por la etapa que le dejó ganar en el Giro, pero que aun se los paga. Y esta vez es un favor de los que valen media Vuelta , casi nada, o como poco valia la etapa, con su bonificación y tiempo ganado que la dejan casi sentenciada. Sin la ayuda de Paolo, quien sabe, lo mismo Valverde le daba caza, se ponia a rueda y luego le pasaba.

Con Tiralongo va a relevos hasta la primera rampa de entindad, dónde lo deja y va camino de una gesta épica.

Gana la etapa, por poquito, ya que Valverde hizo un gran final de etapa y así pone la guinda a un día para recordar.

¿Por qué se quiere buscar que siempre se llegue en segundos de distancia al duelo final, en la Bola este año? ¿No estaba llena de público igualmente? ¿No hablía muchas cosas por decidir y hubo emoción tanto por la etapa como por el segundo puesto?
¿Se recordará mas el duelo de Mosquera con Nibali en la Bola que lo sucedido este año en Fuente De? Aquel fue un bonito duelo, es cierto, pero siempre peleas en muros pueden llegar a cansar, y no hacen justicia al más completo.

Que no haya miedo, abramos la fuente a etapas de este tipo, con puertos de paso duros que den paso a finales algo más suaves, no digo llanos.
En estos aparece el instinto del ciclista, el conocimiento del terreno, la fortaleza del equipo, los pactos con otros equipos o ciclistas mercenarios, la vuelta del pago de favores, los desfallecimientos, la lucha largo tiempo cuerpo a cuerpo en terrenos no siempre de subida. Y una cosa muy importante, el valor, o el miedo a fallar. Eso es lo que hace grande este deporte.



Esta melodía que culmina Contador con un grito de alivio, de descarga, resonará largo tiempo en le valle de Liébana, a pie de los imponentes Picos de Europa, dejará su huella largo tiempo, como el glaciar ha dejado su huella en este valle, con sus morrenas a la altura de “Pido”, y es simplemente lo que pido, cosas que perduren, ciclismo del grande, la cuarta sinfonía de Beethoven, y no el “hit” del verano que es todo un éxito por que vende y no por su propia calidad intrínseca. Hay momentos para todo.